Thursday, January 15, 2015

Reflejos

REFLEJOS

 

Un amanecer en Mustang Island, observamos esta pequeña ave.  ¿Será cómo el flamenco o las garzas escondiendo la patita por naturaleza?  Picoteando la arena mojada se desplazaba dando saltitos con la única patita visible y tras unos instantes nos dimos cuenta que no la tenía flexionada sino que le faltaba.

He tratado de equilibrarme sobre una pierna y no logro hacerlo por más de veinte segundos.  Dicen que la práctica hace al maestro; me imagino que este pájaro había practicado por mucho tiempo, porque no oscilaba, ni se mecía, ni perdía el equilibrio.  Tenía el mismo aplomo que cualquiera de sus compañeritos bípedos.

En esta vida siempre hay motivos para cojear.  Nos quitan de repente esa extremidad que era un punto de apoyo central en nuestro existir: la pérdida de la salud, del trabajo, problemas familiares, sueños no alcanzados, son muchas las razones y es muy fácil caer en la conmiseración. 

Por eso hoy escribo acerca de mi deseo de emular al pajarito de la playa.  Sí. Me falta una patita, pero no por eso no voy a dejar de contar mis bendiciones.  Miren qué bonito se ve el reflejo sobre la arena.  Así también nosotros, podemos reflejar nuestras ganas de vivir y salir adelante.

¡Feliz Enero! Sobre todo para aquel que me visita por aquí y sigue exhortándome a escribir.

Tuesday, December 9, 2014

La ignorancia es una bendición


La ignorancia es una bendición/ Ignorance is bliss

¿Le mondarias un email al Dalai Lama para pedirle la recomendación de un buen restaurant en el Tibet? ¿Te atreverías a pedirle a Jaime Sabines (si siguiera vivo) un cigarrillo o consejos de qué lugares visitar en Chiapas?

Normalmente pensamos que la gente importante está fuera de nuestro alcance o jamás nos atreveríamos a molestarlos con algo tan mundano como recomendaciones turísticas. Sin embargo a Juan de los Palotes quien vive en la próxima ciudad a la que vamos a viajar, y que sabemos que es amigo del primo del conocido del vecino, lo abordamos con toda la confianza del mundo y nos sentimos con libertad de pedir que nos oriente en relación a nuestro viaje.

Mi esposo y yo estamos planeando ir a Perú el próximo año y, preguntando entre mis conocidos me pusieron en contacto con personas de Cusco.  Todas me han tratado muy amablemente dejando entrever una gran calidad humana y hospitalaria que espero sea característica de los habitantes de esas tierras místicas tan lejanas y llenas de historia.

Sin embargo, hay una dama en particular que quiero mencionar en este relato.  Se llama Luz y me la recomendó un amigo escritor.  Se ha portado divinamente y quiero decir que es una fina persona. Ha contestado mis correos electrónicos y todas mis preguntas con rapidez y me ha hecho sentir bienvenida en todo momento.  Pensé que se trataba de alguien común y corriente, una persona ordinaria como yo dispuesta a ayudar al amigo del amigo.  En uno de sus correos comentó haber escrito un libro acerca de la zona y le dije que lo iba a comprar para aprender más de la región.  Al buscar el libro en la red, me entero que esta mujer es una leyenda de la poesía peruana y que además de sus muchos logros ¡Fue nominada para el premio Nobel de la literatura del 2013! No cabe duda que la ignorancia es una bendición, como dicen los norteamericanos: “Ignorance is bliss”. De haber sabido quién era ella antes, nunca me habría atrevido a molestarla. Sin embargo, gracias a la recomendación de nuestro amigo en común lo hice y ahora que ya he estado en comunicación con ella, me siento muy agradecida y afortunada pues es un ser humano con muchas cualidades admirables a quien espero tener el honor de conocer personalmente en mi futuro viaje a Perú.  




 

Thursday, December 4, 2014

Menos es Más

Menos es Más
 
 
Una de mis debilidades son los ‘jelly beans’. Es un dulce atractivo, pequeño, jugoso y agridulce.  ¿Qué más se puede pedir?  Sin embargo, en un esfuerzo por ganarle al mercado, los fabricantes se pelean por estar al frente en novedades y así obtener una taja más grande de las ventas.

La última bolsa que compré, contenía ¡43 sabores diferentes! Por favor, me parece una rotunda exageración.  En inglés hay un dicho que dice: ‘Less is more’.  Se aplica para decoración de casa, información, etc.  Yo estoy de acuerdo con eso, pero todo mundo cree lo contrario.  Para disfrutar los jelly beans plenamente, me es suficiente con cinco sabores: cereza, limón, naranja, uva y piña; ¿Para qué quiero canela con clavo, chile jalapeño, pimienta con tocino o quien sabe cuántos más sabores?  No sabes cuál te va a tocar y la sorpresa te deja con un mal sabor en la boca (no pun intended!) (¡sin el doble sentido!).

El mismo problema surgió cuando buscamos manijas para los gabinetes de la casa. Hice una búsqueda en el internet y el mensaje fue: About 25,300,000 results (0.23 seconds) .  ¿Tienen tiempo de ver uno por uno? Cabe decir que nuestros gabinetes, hasta el día de hoy, no tienen agarraderas.

Ahora estamos planeando hacer un viaje.  El número de opciones disponibles es demasiado grande para leer cada una.  Será que soy anticuada y me gusta que me den un número limitado de opciones sin complicarme la vida.  Aunque el dicho diga ‘less is more’ o ‘menos es más’,  la sociedad en que vivimos nos satura de información hasta tal extremo, que me parece una locura. Yo por mi parte, no vuelvo a comprar esta bolsa de ‘jelly beans’.

 

Tuesday, November 25, 2014

Correspondencia


Correspondencia

 

Ayer di respuesta a una carta recibida hace casi un año.  Es una vergüenza que en esta era de comunicación instantánea me haya tomado tanto tiempo responder a la misiva.  Quise congraciarme con el remitente y contestar de mi propio puño y letra como se hacía en antaño, pero me tomó once meses tener la disciplina de sentarme y escribir tres cuartillas.  Recordé como de jovencita me carteaba con niñas de otros países de Latinoamérica y la alegría que sentía cuando el cartero entregaba esos sobres de papel cebolla adornados con franjitas del color de la bandera francesa y unas letras azules de molde que anunciaban ‘Correo Aéreo’.

Se me vino a la mente otra carta; una que me enseñaron hace tres semanas, escrita por el abuelo de mi esposo y dirigida a sus cuñados cuando se enteró que su esposa padecía de cáncer en el colón.  La carta, escrita en Marzo de 1949,  quedó nítidamente preservada entre las páginas de un libro. La destinataria de dicha misiva se hizo vieja y murió casi a los noventa años. Cuando los hijos limpiaban sus pertenencias, se encontraron la carta y decidieron regresarla a sus primos, los tíos de mi marido e hijos del remitente. Es una carta escrita por un hombre sencillo y trabajador. Las palabras de un hombre enamorado agobiado por la muerte inminente de la madre de sus hijos.  Ella murió a los seis meses de que se escribió esta carta, y el abuelo de mi esposo falleció en 1963; por supuesto nunca llegué a conocerlo. Sin embargo, por medio de esta carta sencilla y emotiva, se ha ganado todo mi respeto y admiración.  Los textos del celular que utilizamos para comunicarnos hoy en día no surten el mismo efecto.  Otro arte que muere en aras de la tecnología. QEPD la correspondencia antigua.

Thursday, November 20, 2014

Descompuesto


Descompuesto
 


Todo por servir se acaba…y puedo decirles que la semana pasada tuvimos muchísimas averías.  El lunes, chocaron a mi hijo mayor y su carro – Descompuesto. El microondas de mi suegra – Descompuesto.
El martes amaneció haciendo mucho frío y nuestra calefacción – Descompuesta.
El miércoles llamó mi suegra para decir que su estufa estaba Descompuesta y mi hija para informar que su computadora estaba – Descompuesta.
El jueves llamó mi otro hijo y comentó que su lavadora de trastes estaba Descompuesta.
El viernes se nos descompuso el control para abrir el garaje automáticamente. La televisión empezó a hacer un ruidito raro desde el martes. No está totalmente Descompuesta, pero para allá va.  En fin, mi filosofía es que si son cosas materiales, gracias a Dios, tienen remedio. El colmo fue que anteayer me torcí un músculo de la espalda y al igual que toda la chatarra que me rodea, quedé - Descompuesta.

Monday, November 17, 2014

Turulata


Turulata

 

Cuando estaba en la universidad, era administradora del laboratorio de computación.  Contábamos con una flamante PDP 11/45 con 64Kb de memoria y dos discos duros para que cientos de estudiantes pudieran completar sus asignaturas.  Hoy en día, una tarjeta de memoria para mi cámara cuesta menos de $20 y puede guardar 16 Gigabytes de información. El equivalente a 16 millones de Kb.  Con la computadora que compramos para que mi hija se llevara a la universidad, nos regalaron una tableta tipo “Android”. La memoria de este pequeño aparato es mucho más de lo que me hubiese podido imaginar hace treinta años. Se ha convertido en mi libro portátil con conexión inmediata a la biblioteca pública de San Antonio y a la aplicación de Kindle© de Amazón. Además he tenido que aprender un sinfín de cosas nuevas para poder navegar por el mundo de las bibliotecas virtuales. Tengo mi nombre de usario, mi clave única, los aparatos a los cuales puedo descargar mis ebooks: computadoras, iPhones, Kindles, etc.  Puedo usar la nube (iCloud), puedo prestar el libro, registrar el libro. Cambiarlos, rentarlos, hacer una crítica literaria, recomendarlos.  En fin, todo esto me tiene literalmente Turulata.  Una cosa nueva por día – Me convenzo que mi cerebro todavía puede aprender aunque ya no puede retener tanto.  ¿Cuántos Gb habrá en mi cerebro?

Thursday, November 13, 2014

Satisfacción

 
Satisfacción
 ¡Qué gran alegría poder decir que he cumplido una más de mis metas.  Ayer publiqué mi libro en forma electrónica.  Ya está disponible y a la venta en Amazon.com.  Todavía no puedo creer el alcance de la tecnología y el giro que ha dado la industria editorial. Con un poco de paciencia es bastante sencillo crear un libro.  ¡Se ve muy bien en el Kindle!